Accidentes radioactivos: Los sucesos de Ascó no son nuevos
El autor del libro ‘Conspiraciones tóxicas’ repasa tres de los principales accidentes nucleares donde el ente vigilante, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), actuó en connivencia con los intereses de la industria nuclear.
Cuando producir una energía es peligroso para la ciudadanía, los fallos y accidentes de las centrales se ocultan. Es lo que ha ocurrido con las fugas de la planta atómica de Ascó I. Y más cuando al acecho está el poderoso lobby en pro de la radiactividad. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha vuelto a demostrar que está más interesado en no entorpecer los negocios de las empresas eléctricas que en velar por la seguridad de los ciudadanos, en teoría, su razón de ser. Endesa e Iberdrola, propietarias de Ascó, conocían la fuga antes que el CSN y no le avisaron, eso al menos denuncia éste. Pero la institución pública ha vuelto a tardar en informar al público. Poco importa preguntarse qué hubiera ocurrido si Greenpeace no lo advierte. ¿Hubiera alertado el Consejo ? Veamos su actuación en algunos casos anteriores.
Tags: Accidentes radioactivos, Ascó, nuclear, Rebelion, seguridad, Vandellós


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